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Los trenes turísticos de Renfe iniciarán la temporada 2017 el próximo 22 de abril, con 2.376 plazas en los de lujo -Al Andalus y El Transcantábrico en sus dos versiones: Gran Lujo y Clásico-, un 19 % menos que el año anterior.

 El objetivo de Renfe es alcanzar el 100 % de ocupación en los trenes turísticos o incluso llegar a contar con listas de espera en el futuro, señaló el gerente del Área Comercial de Renfe Viajeros, Javier Díaz Trisac, en una rueda de prensa, a bordo del Transcántábrico.

En el segmento de trenes turísticos estándar, Renfe ofertará esta temporada, que finalizará el 11 de noviembre, unas 28.000 plazas, una cifra similar a la de la temporada anterior y también se mantendrá el número de salidas de 2016, añadió.

El directivo explicó que en el segmento de lujo habrá también menos salidas que el año pasado, a excepción del Transcantábrico Gran Lujo, que contará con 24 salidas regulares, dos más, y que ha subido un 9 % sus precios, hasta los 4.900 euros.

Su versión clásica costará este año un 10 % más (3.500), y, en Al Andalus, la suite será un 7 % más cara (4.400 euros), mientras que la habitación gran clase se mantiene en 3.500 euros.

La ocupación en los trenes de lujo se incrementó en 2016, destacando un aumento de 12 puntos porcentuales en el Transcantábrico Gran Lujo, hasta el 95,6 %; 7 en el Clásico (el 84,2 %), y casi 10 en el Al Andalus (el 79,6 %), además de 6 en el Expreso de la Robla (el 78,5 %), por lo que Díaz estima que los ingresos superaron el pasado año los 7 millones de euros de 2015, aunque aún no se conocen los datos definitivos.

Los trenes de lujo, muy demandados por los turistas extranjeros, especialmente de Alemania, EEUU, Australia, Argentina, China, Japón o Rusia, realizaron en 2016 siete viajes chárter y, este año, Díaz espera que se hagan entre 8 y 9, de los que cinco ya están contratados.

Parte del éxito de Al Andalus y El Transcantábrico, radica en la capacidad de sus gestores para adaptar la oferta a la demanda, ofreciendo una gran variedad de alternativas, duración del viaje y tarifas que posibilitan incluso realizar trayectos a medida, indicó.

Las propuestas de viaje en cualquiera de las salidas e itinerarios incluyen el alojamiento en el tren, que durante las noches se detiene en alguna estación del recorrido, los desplazamientos que se hacen en autobús y los guías de acompañamiento para las excursiones, así como una oferta gastronómica tanto a bordo del tren como en los restaurantes de las ciudades que se visitan.

Una variada oferta

El Al Andalus, que inició su andadura en 1985, hará 11 salidas de 7 días (6 noches) de duración, cada uno de los cuales se dedica a visitar una de las principales ciudades andaluzas.

La temporada de primavera de este tren concluye a principios de junio, cuando el Al Andalus se despide de su itinerario andaluz, al que volverá en otoño, y emprende un recorrido por Extremadura desde Madrid.

El Transcantábrico Gran Lujo y el Clásico circularán, respectivamente, entre San Sebastián y Santiago de Compostela, y entre León y la capital gallega, siempre con la Cornisa Cantábrica como telón de fondo.

El Gran Lujo ofrecerá viajes de 8 días y 7 noches de duración, mientras que en el Clásico, que hará 18 salidas, se podrá elegir entre el itinerario completo León-Santiago (8 días y 7 noches) o viajes más cortos, de 5 o 4 días, desde 1.500 euros.

Asimismo, Renfe mantendrá la oferta de los trenes turísticos que, en verano, realizan rutas temáticas por los lugares más significativos de la geografía de Galicia, con dos nuevas rutas, y del Tren del Peregrino, creado en 2015, que volverá a salir de Madrid en agosto para hacer el Camino de Santiago.

El Expreso de La Robla, con itinerarios entre León y Bilbao y entre Bilbao y Oviedo, de 4 días, ofrece las comodidades de los viajes en un tren turístico clásico a unos precios accesibles que este año son de 850 euros, un 6 % más.

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